Atlas Runa
0 known
Log in Blog
Beginner Spanish Stories

The Vain Little Mouse

Una ratita barría la entrada de su casa cuando encontró una moneda.
—¿Qué compraré con ella? —pensó.
Podía comprar pan o semillas, pero vio un lazo rojo en una tienda. Compró el lazo, se lo puso en la cola y salió al balcón.
—¡Qué bonita estoy! —dijo mientras se miraba en un espejo.
Un burro pasó por la calle y levantó la cabeza.
—Ratita, ¿quieres casarte conmigo?
—Antes dime cómo cantas por la noche.
El burro lanzó un rebuzno tan fuerte que la ratita dejó caer su espejo.
—No puedo dormir con ese ruido.
Después llegaron un perro, un gato y un gallo. La ratita hizo la misma pregunta a cada uno. El perro ladró, el gato maulló y el gallo cantó. Ninguna voz le gustó.
Al final apareció un ratón tranquilo llamado Carlos.
—Yo hablo en voz baja —dijo—. También sé cocinar y arreglar una ventana.
La ratita miró su ropa limpia y su pequeño sombrero.
—Tú eres perfecto.
Want more stories?
Se casaron una semana después. Durante los primeros días, la ratita solo pensaba en mantener bonita la casa. No quería polvo en el suelo ni marcas sobre la mesa.
Carlos intentaba ayudar, pero ella repetía cada tarea. Si él barría, la ratita volvía a barrer. Si colocaba un vaso, ella lo movía unos centímetros. Carlos empezó a sentirse como un invitado en su propia casa.
Una tarde, Carlos preparaba una sopa. La ratita ordenó tantas veces la cocina que movió la silla que él necesitaba. Carlos dio un paso atrás sin verla, tropezó y casi cayó en la olla. Consiguió agarrarse a la mesa, pero la sopa terminó en el suelo.
—¡Mi cocina! —gritó la ratita.
Carlos la miró sorprendido.
—Yo casi caigo, y tú solo miras el suelo.
La ratita sintió vergüenza. Dejó el trapo, ayudó a Carlos y comprobó que no estaba herido.
—Tienes razón —admitió—. Quiero que todo parezca perfecto y no veo lo que pasa a mi lado.
Después limpiaron juntos. La cocina no quedó perfecta, y cenaron pan porque ya no había sopa.
—Hoy he aprendido algo —dijo ella—. Una casa sirve para cuidar a las personas que viven dentro.
Carlos sonrió. El lazo rojo todavía estaba en la cola de la ratita, pero ella ya no miraba el espejo cada cinco minutos.
Con el tiempo, la casa tuvo algunas marcas y algunos días de polvo. También tuvo muchas conversaciones, comidas compartidas y espacio para los dos.

Comprehension Quiz

¿Qué compra la ratita?

¿Qué problema causa la ratita en la cocina?

¿Qué aprende la ratita?

Spanish Study Tools

Choose a study mode