El niño que dibujaba gatos
Una familia de campesinos tenía varios hijos. El menor era inteligente, pero era demasiado pequeño para los trabajos pesados del campo. Prefería dibujar gatos. Los dibujaba en papeles, puertas y paredes cuando encontraba un espacio libre.
Sus padres decidieron enviarlo a un templo. Allí podía estudiar con un sacerdote. El sacerdote le enseñó a leer y escribir. El niño aprendía deprisa, pero también dibujaba durante las lecciones. Pronto había gatos grandes y pequeños por todo el templo.
El sacerdote observó los dibujos con atención. Los gatos parecían llenos de vida. Sin embargo, el niño no podía concentrarse en sus estudios. El sacerdote decidió enviarlo a otro lugar. El niño necesitaba un lugar diferente. Tal vez allí podía aprender a usar bien su amor por el dibujo. Antes de despedirlo, el sacerdote le dio un consejo extraño:
—Por la noche, no duermas en un lugar grande. Busca un lugar pequeño.
El niño no comprendió el consejo, pero prometió recordarlo.
Caminó durante muchas horas. Al anochecer llegó a otro templo. La puerta estaba abierta y no había nadie. En el gran salón encontró platos rotos y marcas profundas en el suelo.
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Un monstruo con forma de rata vivía en ese templo. Poco antes, el monstruo expulsó a los sacerdotes. La gente del pueblo conocía el peligro y ya no se acercaba. El niño no sabía nada de eso.
Las paredes del salón tenían papel blanco. El muchacho sacó sus pinceles y dibujó muchos gatos. Después tuvo sueño y preparó un lugar sobre el suelo. Entonces recordó las palabras del sacerdote. El salón era grande, así que decidió buscar un espacio pequeño.
Encontró un armario, entró y cerró la puerta. Poco después oyó gritos y golpes. Algo luchaba en el salón. El niño tuvo mucho miedo, pero continuó dentro del armario hasta la mañana.
Cuando salió, encontró al monstruo muerto en el suelo. No vio ningún otro animal. Después miró sus gatos. Ahora las bocas pintadas estaban rojas y las patas tenían nuevas marcas. El niño entendió lo ocurrido: durante la noche, los gatos de las paredes lucharon contra el monstruo y lo protegieron.
La noticia llegó al pueblo. Las personas volvieron al templo y ya no encontraron peligro. También vieron los dibujos y escucharon la historia del niño. Con los años, el muchacho siguió practicando su arte y llegó a ser un pintor famoso. Siempre recordó el consejo del sacerdote y la noche de los gatos.
Comprehension Quiz
¿Qué dibuja el niño en todas partes?
¿Dónde duerme en el segundo templo?
¿Qué encuentra por la mañana?
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